No obstante, dije "Salvo contadas excepciones" y son éstas las que reivindican el género para mí. Me gustaría mostrar mi pequeña lista, mas no es de esto que quiero hablar en esta entrada, sino de mi encuentro con Sabina Spielrein, precursora del psicoanálisis en Rusia y de su corriente biologicista.

La mención de Héctor a la película y el tema me hacen pensar que ya el año pasado había estado en contacto con ambos (película y tema) y así se lo comento a mi amigo, pero me resultaba difícil asociar a Cronemberg como director de la misma. Más por pereza que por otra cosa, no me puse a buscar en esa jurunera que llamo filmoteca, hasta que en algún kiosco vi exhibida la película de Cronemberg y la noto protagonizada por Keira Nightley... otra discordancia con mi experiencia anterior. Bueno... hay recomendaciones de amigos que son órdenes, de manera que no pude dejar de ver este material.

Protagonizada por Emilia Fox y Iain Glenn, aunque toca situaciones similares a la de Cronemberg, su ritmo narrativo está menos orientado por lo espectacular o grandioso, más bien se trata de una película sobria, carente en absoluto de efectismos, con una Emilia Fox impresionante en su sencillez, medida en su actuación (¿Vieron Cashback? Hagan click y leerán un comentario sobre ella en este mismo blog.). Comparando ambas películas, recomiendo ampliamente la de Faenza sobre la de Cronemberg.
Pero hasta ahora no he dicho nada sobre el personaje principal de ambas: Sabina Spielrein. Se trata de una mujer que, a principios del siglo XX, llegó absolutamente loca de atar al Burghözli, para ser tratada por Jung; tratamiento en el que el célebre científico descubriría en su paciente dos cosas extraordinarias: primero, una sigular inteligencia que la convertiría luego en la precursora del psicoanálisis en Rusia, dentro de una tendencia biologicista criticada duramente tanto por Jung como por Freud, aunque incorporada subrepticiamente en buena cantidad de trabajos de ambos investigadores.
Pero la otra cosa extraordinaria que Jung descubrió con la Spielrein fue el amor acompañado de intensa pasión, cosa absolutamente ajena a su formal matrimonio burgués, con una mujer inmensamente rica. Como es de esperar, ambas películas exploran este aspecto del tema con lujo de detalles, que yo no tendré el mal gusto de describir o enumerar a ustedes.
El tema amoroso se salpica con la relación de amistad que se genera entre Jung y Freud y la forma en que ambos científicos abordan la situación: una mezcla algo abigarrada de ciencia, machismo, nacionalismo y prejuicio. El caso es que la personalidad de Spielrein se impone a ambos y se impone entre ambos.
Para retornar a los párrafos iniciales de la entrada, debo comentar que las películas me llevaron a la lectura. Después de todo, ya he planteado que no hay que buscar rigurosidad histórica en el cine: con una cámara en la mano es difícil resistir la tentación del espectáculo. Pero para eso están los libros de historia y, en este caso particular, las biografías. Bien... la biblioteca de Babel que llamamos internet me puso en contacto con Sex versus Survival. The Story of Sabina Spielrein: her life, her ideas, her genius de John Launer. Esta es una de esas biografías que se leen con placer, que son difíciles de abandonar hasta el fin... una hermosa excepción a la regla.
Launer me ha hecho reflexionar sobre mi visión de la película de Cronemberg como un mal remake e, incluso, acerca de la actuación de Keira Nightley en el papel de Sabina Spielrein. Voy a poner mi mala traducción de una cita de Jung, la cual aparece en la historia que el médico llevaba de su paciente; dice así: "La paciente ríe y grita de una manera extraña, mezclada, compulsiva. Tics masivos. Ella gira su cabeza bruscamente, saca la lengua, contrae nerviosamente sus piernas."
Como suele suceder, hay muchas más cosas por decir. Pero, sea como fuere, esto no es más que una invitación a compartir un producto artístico. Tienen la palabra.