Cine-mática (así, con el guion separador) es un título que se compone de dos intenciones que animan mi espíritu: por un lado, el gusto por el cine; por el otro, el disfrute de la matemática que, en años recientes, se ha orientado hacia su historia. Pudiera separarlas pero tienen sus puntos de enlace que me gustaría explorar en algún momento, sin tener que dar explicaciones adicionales. En todo caso, con ellas no corro riesgo de ser acusado de bigamia si las disfruto simultáneamente.
Este vídeo del BID (que me lo regaló mi amigo Neptalí Romero) da bastante para pensar: http://www.youtube.com/watch?v=pgyg6U6IBk8&sns=em. Como una muestra de nuestro analfabetismo matemático (que es tan analfabetismo como el otro, el de las letras) basta comentar que,
recientemente, en un programa de concursos para "gente inteligente", un
participante no supo decir cuál es el área de un cuadrado de lado 3. La
audiencia lo "ayudó" contestando en un 94% que tal área es igual a 12.
Lamentablemente en nuestro medio hay un rechazo tan grande por la
matemática, que algunas personas hasta se enorgullecen de desconocerla y
asumen que su formación "humanística" nada tiene que ver con conceptos
matemáticos.
Peor aún es el hecho de que una buena cantidad de
ingenieros desprecia su formación matemática y hasta la tilda de
inútil. Uno se pone a pensar que si ingeniería significa el uso del
ingenio para la resolución de problemas de alta tecnología, entonces
este rechazo es muy expresivo de nuestro subdesarrollo.